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    Hola a todos.
    Ahí va mi opinión, la opinión de alguien que, evidentemente, no es ni será nunca un idista, sino meramente un próximo idófono; como soy un esperantófono fluido pero no un esperantista.
    Los sufijos son expresivos; dicho sea de paso, ¿cómo diferenciamos, en ido, entre "idófono" (mero hablante del ido) e "idista" (partidario de la superioridad del ido, propagandista del ido, etcétera)? No soy ningún entusiasta del ido, del esperanto, de la interlingua, etcétera. Y si alguno se cree que soy un entusiasta del tino, por el hecho de que soy uno de los iniciadores de esta otra lengua auxiliar, se encontrará con que soy tan entusiasta del tino como del Linux en plan de alternativa a los sistemas operativos patentados: o sea, nada. Me interesan el ido, el Linux, el teléfono o el metro (como tren urbano o como unidad de medida) simplemente como medios baratos, rápidos y eficaces de comunicación. He utilizado la máquina de escribir, sin "amarla" ni "idealizarla" hasta que llegó el ordenador personal, más rápido, barato y cómodo, con lo cual arrinconé la máquina de escribir. En su momento me sirvió y cuando la dejé no me quedó nostalgia de ella.
    Como en esta lista de ido sois espabilados, ya entendéis perfectamente por dónde voy. Así que comprenderéis mi propuesta.
    El ideal que propongo es la colaboración permanente en España de los movimientos del volapuque, el esperanto, el ido, el novesperanto, el tino, la interlingua, el románico, etcétera, en una Sociedad Española de Lenguas Auxiliares. Probablemente, con tarados como los que abundan en el movimiento esperantista español o en torno al románico de Josu Lavin (podéis consultar sus listas en Interné) será imposible que la Federación Española de Esperanto (a la cual pertenezco) o la Academia de la Lengua Románica acepten integrarse orgánicamente en una Sociedad Española de Lenguas Auxiliares. Eso implicaría reconocer que el esperanto o el románico, como toda lengua planificada auxiliar, son unas construcciones relativas, cambiantes y sin límites infranqueables con otras lenguas planificadas auxiliares.
    Pero lo que sí es perfectamente posible, es construir con los realistas una asociación así. Me refiero, esencialmente, a los que están interesados en el uso práctico de esas lenguas auxiliares, sin que el idealismo o el entusiasmo los cieguen hasta tomar la lengua auxiliar como un fin en sí, o hasta atacar a los "enemigos" (es decir, a los partidarios de otra lengua auxiliar). Típicamente, los que preconizamos y usamos las lenguas auxiliares meramente por su potencia y su baratura, no nos arreamos violentamente unos a otros por detalles gramaticales u ortográficos, por lo cual podemos coexistir amistosamente en una entidad así, con secciones eventualmente para cada lengua auxiliar, y solemos llegar a acuerdos normativos en muchos puntos.
    Por tanto, en vez de crear con cuatro gatos una Sociedad Idista Española, propongo crear una Sociedad Española de Lenguas Auxiliares, en la cual habrá una Sección de Ido, una Sección de Esperanto, otra de Volapuque, otra de Románico, etcétera. Y también será posible afiliarse a la asociación sin afilliarse a ninguna sección en particular, o afiliándose a varias secciones a la vez. O crear nuevas secciones, como la Sección para la Unificación de las Lenguas Planificadas Auxiliares. No tenemos por qué multiplicar gastos inútilmente, cuando bien podemos compartir local, cuotas, imprenta, etcétera
    Y aunando fondos y recursos, sería posible algo que ni siquiera puede hacer la relativamente potente Federación Española de Esperanto: sacar una revista periódica en papel, distribuida en quioscos, que utilice las lenguas auxiliares como medio de comunicación. Es obvio que, si la revista es buena por sus contenidos y su presentación, puede venderse o distribuirse bajo acuerdos publicitarios (por ejemplo, como separata en diarios nacionales) en muchos lugares del mundo.
    Gracias por vuestra atención, de Alejandro Javier.

    ----- Mensaje original -----

    Hola a todos, de nuevo,
    Acabo de encontrar una página: "http://www.terra.es/personal/aiolozil/kitsg.htm" donde explican cómo fundar una sociedad gastronómica. En esencia, este tipo de asociaciones son las mismas que la que nos interesa, puesto que son sin ánimo de lucro y los beneficios que se obtienen se destinan a las propias actividades de la sociedad indicadas en sus estatutos.[...]
    En fin, habrá que pensarlo. Espero vuestas opiniones.
   Saludos!
    José María López.